Hay canciones que nacen para convertirse en mucho más que melodías: se transforman en una manera de nombrar la tierra, de abrazar las raíces y de mantener viva la memoria de un pueblo. “San Juan en el Viento” es una de ellas. Esta cueca cuyana inédita, que reúne paisajes, historia, tradiciones y símbolos profundamente arraigados en la identidad sanjuanina, encontró en la voz de Giselle Aldeco a su primera intérprete.
Con emoción y orgullo, la cantante sanjuanina asumió el desafío de darle vida a una obra concebida por Néstor Basurto, Sol Astorga y Gustavo Machado. El resultado es un encuentro entre la sensibilidad musical y el amor por una provincia que inspira, emociona y deja huellas.
En diálogo con San Juan TUR, Giselle comparte cómo nació este proyecto, qué significa cantarle a su tierra y por qué considera fundamental seguir enriqueciendo el cancionero popular cuyano.
San Juan en el Viento” es una cueca cuyana que, hasta ahora, nadie había grabado. ¿Cómo llegó esta canción a tus manos y qué fue lo que te enamoró de su letra y su música para decidir convertirte en la primera intérprete de esta obra?
Tengo el honor y el orgullo de ser la primera intérprete en grabar esta cueca inédita.
En 2024 cumplí 20 años con la música y quería realizar una colaboración con Néstor Basurto. En ese momento no se dio, pero finalmente llegó la oportunidad.
En agosto viajé a Buenos Aires para asistir a un concierto y aproveché la ocasión para comunicarme con él. Le propuse conocer su estudio de grabación y hacer una canción juntos. Generosamente, aceptó la invitación y comenzamos a trabajar en la elección de la obra, que suele ser una de las decisiones más difíciles.
Néstor me compartió muchas de sus composiciones, algunas inéditas y otras ya conocidas, hasta que me dijo que tenía una joya que seguramente me iba a encantar. Fue muy sutil al presentármela, porque no quería imponerme una elección. Me contó que ya había compuesto canciones dedicadas a San Luis y Mendoza, pero que tenía pendiente escribirle a San Juan. Por eso había imaginado esta cueca para nuestra provincia.
Cuando la escuché, me enamoré de la letra y de la música. Néstor comenzó a componerla y, aunque logró desarrollar toda la música, inicialmente escribió solo una parte de la letra. Luego se sumó el poeta mendocino Gustavo Machado, quien completó la obra junto con él. La música pertenece a Néstor Basurto y Sol Astorga, mientras que la letra es de Gustavo Machado.
La canción describe nuestra provincia de una manera extraordinaria. Soy sanjuanina con mucho orgullo y poder aportar, desde mi lugar, una nueva composición a nuestro cancionero popular argentino, cuyano y sanjuanino es un verdadero honor. Que estos artistas, sin ser sanjuaninos, hayan pensado en dedicarle una obra a nuestra tierra hace que este orgullo sea todavía mayor.

La grabación te llevó hasta Buenos Aires para compartir este proyecto con Néstor Basurto, uno de los autores de la obra. ¿Cómo surgió la posibilidad de grabar juntos y qué significó para vos compartir esta experiencia con un artista al que admirás?
La posibilidad surgió a partir de un viaje que tenía previsto realizar a Buenos Aires para cumplir un sueño: asistir al concierto de una cantante peruana a quien admiro mucho, en el teatro Gran Rex.
Cuando comencé a planificar el viaje, me comuniqué con Néstor y le propuse grabar juntos. Desde que lo conocí, siempre lo he admirado muchísimo, así que recibir su aceptación fue un gran orgullo.
En distintas oportunidades compartí encuentros con él cuando visitó San Juan. Vino al Auditorio, participó en actividades musicales y brindó clínicas de guitarra, canto y música. Es un artista muy completo, con un talento y una capacidad creativa admirables.
Cuando llegué a Buenos Aires, incluso le mostré una fotografía que nos habíamos tomado en 2010 y le dije que teníamos que renovarla. En aquella imagen yo era muy joven.
También admiro mucho la dupla artística que conforma con su compañera de vida, Sol Astorga, quien trabaja en el ámbito de la grabación y la producción audiovisual.
Compartir este proyecto con Néstor fue una experiencia muy significativa, no solo por la admiración y el respeto que siento por él, sino también por la posibilidad de concretar una colaboración que deseaba desde hacía tiempo.
La letra recorre paisajes, historia, cultura y lugares emblemáticos de nuestra provincia, con referencias a la Difunta Correa y al viento Zonda. ¿Qué emociones te despertó interpretar una cueca que representa tan profundamente a tu tierra? ¿Con qué imágenes o sentimientos te gustaría que se identificaran los sanjuaninos al escucharla?
Interpretar esta canción me despierta una profunda emoción y, sobre todo, orgullo por ser sanjuanina.
Nuestra provincia tiene y ha tenido grandes autores y compositores que dejaron una huella imborrable a través de sus obras. Los intérpretes sanjuaninos cantamos y mantenemos vivo ese legado. Sin embargo, para mí también representaba un desafío aportar una nueva canción que mostrara a San Juan desde otra mirada.
Aunque la cueca no me pertenece como autora, de alguna manera uno la hace propia al interpretarla y transmitirla al público.
Me gustaría que cada sanjuanino, esté cerca o lejos de nuestra tierra, pudiera reconocerse en esta canción y sentirse orgulloso de sus raíces. En mis redes sociales compartí especialmente el estribillo, que expresa ese sentimiento:
“San Juan de mi Cuyo, de son en la sangre, latiendo en guitarras por mi corazón. Brotaron los versos de solo nombrarte”.
Me parece extraordinaria la manera en que el autor expresa lo que nos sucede cuando nombramos a San Juan. Es como si brotaran las emociones, el viento Zonda, la alegría y el amor por nuestra tierra. La canción logra transmitir todo eso y despertar un profundo sentimiento de pertenencia.
Desde tu lugar como cantante, ¿qué importancia tiene grabar una composición inédita y aportar una nueva canción al cancionero popular cuyano y sanjuanino? ¿Sentís que este tipo de propuestas también ayudan a mantener viva nuestra identidad cultural y acercarla a las nuevas generaciones?
Totalmente. Es un aporte muy valioso, aunque lo considero un aporte humilde a nuestra cultura.
Siempre he sido muy respetuosa de nuestros artistas y de nuestro patrimonio musical. Cada vez que tuve la oportunidad de representar a San Juan fuera de la provincia o del país, llevé con orgullo la bandera sanjuanina y difundí las obras de nuestros autores y compositores.
Por eso, poder sumar una nueva canción a nuestro repertorio, especialmente una obra inédita, significa mucho para mí. Que Néstor Basurto haya confiado en mí para ser la primera intérprete de esta cueca también implica una gran responsabilidad. Me encantaría que, de ahora en adelante, muchas personas la canten y la incorporen a su propio repertorio.
Mantener viva nuestra identidad cultural y acercarla a las nuevas generaciones es fundamental. Tenemos un folclore hermoso que merece ser conocido, transmitido y valorado desde la infancia.
Hay una frase de mi amigo Andrés Cantos que me gusta mucho y que suelo recordar: “Hay que querer al papá y a la mamá primero y después a los de afuera”. Me parece una manera muy clara de expresar que debemos comenzar por valorar lo nuestro, nuestra tierra y nuestras raíces.
San Juan es una provincia pujante que ha sabido levantarse una y otra vez, incluso después de acontecimientos tan difíciles como los terremotos. ¿Cómo no sentir orgullo por esta tierra?
Desde mi lugar como cantante, poder dedicarle una canción a la provincia que me vio nacer, crecer y en la que elijo seguir viviendo es, realmente, un orgullo.
Elegiste apostar por los audiovisuales y las plataformas digitales para compartir tu música con el público. ¿Cómo fue el proceso de darle forma al videoclip de “San Juan en el Viento” y qué expectativas tenés con este lanzamiento? ¿Imaginás que esta canción pueda formar parte de un futuro disco?
Las plataformas digitales son una herramienta fantástica. Los contenidos audiovisuales tienen hoy una presencia muy importante, porque vivimos en un mundo cada vez más tecnológico, en el que las personas consumen música y contenidos a través de distintos medios.
Ya no es indispensable editar un disco para compartir una canción con el público. Sin embargo, apostar por una producción audiovisual implica un compromiso importante y también una inversión económica considerable. Uno lo hace con mucha pasión, dedicación y el objetivo de lograr un resultado profesional.
En este lanzamiento puse todo mi esfuerzo para ofrecer algo cuidado, prolijo y trabajado, tanto en lo musical como en lo audiovisual. Siempre intento dar lo mejor de mí para que la gente pueda disfrutar de una propuesta de calidad.
Llevo 22 años de trayectoria y el camino no ha sido fácil, pero lo he recorrido con alma, corazón y vida, como dice el vals, acompañada siempre por el apoyo incondicional de mi familia.
Hoy, gracias a las plataformas digitales, no sabemos desde qué lugar del mundo pueden estar escuchándonos o mirando nuestro trabajo. Esa posibilidad es maravillosa y nos permite llegar a públicos que antes parecían lejanos.
Me encantaría que San Juan en el Viento formara parte de un futuro disco. Grabar un álbum completo resulta difícil por los costos, pero, mientras tanto, voy compartiendo sencillos y producciones audiovisuales que permiten mantener viva mi propuesta musical.
A principios de este año lancé junto a Los Parhelios la cumbia Sin querer y ahora, casi al finalizarlo, presento esta cueca junto a Néstor Basurto. Para mí, es motivo de orgullo poder transitar caminos musicales diferentes y seguir creciendo como artista.
La música es infinita, hermosa y generosa. Está hecha para compartirse y no tiene límites. En una época en la que las colaboraciones entre artistas son cada vez más habituales, haber podido concretar este encuentro musical entre San Juan y Buenos Aires, viajar para grabar con Néstor y darle vida a esta canción representa un paso muy. importante en mi trayectoria.
Estoy muy contenta y agradecida. Le pido a Dios que lleguen muchas canciones más.

Con “San Juan en el Viento”, Giselle Aldeco no solo suma una nueva canción a su trayectoria: también abraza el compromiso de mantener viva la identidad cultural de su provincia. Porque en cada cueca habitan historias, paisajes, voces y sentimientos que pasan de generación en generación, construyendo ese vínculo profundo que une a un pueblo con su tierra.
La música tiene esa magia: puede llevarnos de regreso a casa, incluso cuando estamos lejos, y recordarnos quiénes somos y de dónde venimos. Con la ilusión de que esta obra encuentre su lugar en el corazón de los sanjuaninos y se convierta en una canción compartida, Giselle vuelve a elegir el camino de sus raíces, convencida de que cantar a San Juan es también una forma de honrarlo

