La cantante sanjuanina obtuvo el primer lugar en la categoría femenina del Certamen Nacional de Nuevas Voces Pre La Falda, uno de los concursos más prestigiosos del país para las nuevas voces del tango. Su consagración representa un importante reconocimiento a su talento y, al mismo tiempo, una gran noticia para la cultura de San Juan, que vuelve a proyectarse a nivel nacional a través de una artista comprometida con uno de los géneros más emblemáticos de la identidad argentina.
Con una historia marcada por la pasión, la perseverancia y el amor por la música, Mariana Narváez dialogó con San Juan TUR sobre sus comienzos, el camino que la llevó a este logro, la importancia de representar a la provincia y el desafío de mantener vivo el tango entre las nuevas generaciones.
Para quienes todavía no conocen tu historia, ¿cómo fueron tus comienzos en la música y qué fue lo que te enamoró del tango?
Comencé de muy pequeña, pero ante el público desde los 16, con blues y folklore, el tango me encontró a mí a los 24, primero jugando con un karaoke de Tita y después me lo tomé más en serio cuando descubrí que me apasiona cantarlo; porque me enamoró eso, contar una historia, no solo cantarla, sufrir o enamorarme de verdad cantando algún tango o milonga solo por un momento. Me encanta sentir esa sensación.
¿Cómo describirías el camino que recorriste hasta llegar a ganar el Certamen Nacional de Nuevas Voces de La Falda? ¿Qué aprendizajes te dejó?
Todo el tiempo me sentí muy acompaña, desde la organización hasta los compañeros que hice en el certamen. Se respiraba buena energía, inclusive los artistas ya reconocidos tenían buena predisposición en acercarse a saludarnos a todos y contarnos anécdotas o consejos para seguir creciendo en el rubro.
¿Qué representa para vos llevar el nombre de San Juan a un escenario tan importante y convertirte en una embajadora de la cultura sanjuanina a través del tango?
Un placer enorme, me siento súper feliz y agradecida por todo lo que está sucediendo, es un sueño cumplido.
El tango forma parte del patrimonio cultural argentino. ¿Qué creés que puede aportar una nueva generación de artistas para mantener vivo este género y acercarlo a los jóvenes?
Justamente eso, la participación de jóvenes hace que el tango no muera. Certámenes como estos, son impulsos para las nuevas generaciones que nos gusta el tango y seguir fomentando el género, que poco a poco se vuelva a escuchar entre las nuevas generaciones.
Después de esta consagración nacional, ¿cuáles son tus sueños y proyectos, y qué mensaje le darías a quienes desean seguir una carrera artística desde San Juan?
Mi sueño es siempre cantar y morirme cantando, así que mis proyectos son esos, cantar donde la vida me ponga, cómo ha sido hasta ahora. Animo a todo aquel que ama cantar que lo siga haciendo y aproveche todas las oportunidades que se van abriendo, cueste lo que cueste, porque si es lo que a uno le apasiona, no hay que dejar de intentar nunca.
Con su triunfo en La Falda, Mariana Narváez no solo alcanzó uno de los mayores reconocimientos de su carrera, sino que también se convirtió en una representante del talento sanjuanino y de la vigencia del tango como expresión cultural. Su historia demuestra que la pasión, el esfuerzo y la perseverancia pueden abrir grandes escenarios, y que las nuevas generaciones tienen un papel fundamental para mantener vivo un género que forma parte de la identidad argentina. Hoy, su voz lleva el nombre de San Juan a todo el país y deja en claro que el futuro del tango también se escribe con acento cuyano.

