La función será el jueves 22 de octubre, a las 21, en el Teatro Sarmiento. Las entradas cuestan entre $60.000 y $65.000 y se pueden adquirir por EntradaWeb o en la boletería del teatro.
Diego Peretti y Federico D’Elia llegan a San Juan con El jefe del jefe, una comedia de Lars von Trier que combina humor, engaños y una mirada crítica sobre el poder, las apariencias y las relaciones laborales.
La obra, ganadora del Premio Pinti a la Comedia más convocante del último año, está basada en la película The Boss of It All, cuenta con adaptación teatral de Jack McNamara y dirección de Javier Daulte. La producción general está a cargo de Pablo Kompel, Ricardo Hornos y Adrián Suar. El elenco se completa con Juan Isola, Ariadna Asturzzi, Andrea Lovera y Cristian Jensen.
Una mentira que se convierte en un gran problema
La historia tiene como protagonista a Gabriel, interpretado por Federico D’Elia, dueño de una empresa que está a la venta. Para evitar tomar decisiones incómodas y mantener una buena imagen ante sus empleados, inventó la existencia de un presidente ficticio al que atribuye las determinaciones más impopulares.
El plan se complica cuando unos compradores extranjeros exigen negociar cara a cara con el supuesto jefe. Ante el riesgo de perder un importante negocio, Gabriel contrata a Cristian, un actor desocupado interpretado por Diego Peretti, para que se haga pasar por el presidente de la compañía.
Pero el elegido no es un actor convencional: apasionado por la improvisación, comienza a apartarse del guion y a construir su propio personaje. Así, la mentira inicial desencadena una serie de situaciones disparatadas que amenazan con sacar todo a la luz.
Entre equívocos y escenas desopilantes, la comedia pone en cuestión los límites entre la verdad y la apariencia, y expone las contradicciones que atraviesan los vínculos entre jefes y subordinados.
Desde la dirección, Javier Daulte propone una reflexión sobre una sociedad en la que muchas veces importa más lo que se aparenta que lo que realmente se es. En ese contexto, incluso un jefe inventado podría parecer más eficaz que uno verdadero.
Con una mirada mordaz sobre las estructuras laborales y el ejercicio de la autoridad, El jefe del jefe invita al público a reírse de situaciones absurdas que también reflejan comportamientos reconocibles de la vida cotidiana.

