Cada 22 de agosto, celebramos el Día Mundial del Folclore, una fecha que nos invita a mirar hacia nuestras raíces, reconocer nuestra identidad y valorar aquellas expresiones que, generación tras generación, construyen la memoria cultural de un pueblo.
Hablar de folclore es hablar de mucho más que de música y danza. Es hablar de historias, costumbres, tradiciones, creencias, comidas, fiestas populares, artesanías, leyendas, vestimentas, juegos, coplas, poesías y formas de celebrar y de vivir que forman parte de la identidad de una comunidad.
En Argentina, el folclore tiene una riqueza enorme. Desde la zamba, la chacarera, la cueca y la tonada hasta las expresiones propias de cada región, cada ritmo lleva consigo una historia. En sus letras aparecen el paisaje, el amor, el trabajo, las penas, las alegrías, los personajes y las experiencias de nuestra gente.
Y en Cuyo, particularmente, el folclore adquiere una identidad propia. La tonada cuyana, la cueca, las guitarras, las serenatas y las reuniones alrededor de la música son parte de una manera de sentir y contar nuestra tierra. San Juan tiene en sus artistas, poetas, músicos, bailarines, artesanos y cultores populares verdaderos guardianes de ese patrimonio.
Pero preservar el folclore no significa solamente mirar al pasado. El folclore está vivo. Se transforma, se renueva y encuentra nuevas maneras de llegar a las generaciones más jóvenes. Cada niño que aprende una danza, cada joven que toma una guitarra, cada músico que compone una canción inspirada en sus raíces y cada familia que mantiene una tradición está ayudando a que nuestra cultura continúe.
Por eso, celebrar el Día del Folclore es también asumir una responsabilidad: conocer nuestras raíces para poder proyectarlas hacia el futuro.
Porque un pueblo que conoce sus tradiciones conoce parte de su propia historia. Y un pueblo que las mantiene vivas no solamente conserva recuerdos: conserva identidad.
Desde SAN JUAN TUR creemos que el folclore debe ocupar un lugar central en nuestra cultura, porque en cada danza, en cada canción, en cada historia y en cada costumbre hay una parte de nosotros.
Hoy celebramos nuestras raíces. Celebramos aquello que nos identifica, que nos une y que nos permite decir, con orgullo, de dónde venimos.
Feliz Día del Folclore. Que nuestras tradiciones sigan sonando, bailándose, contándose y transmitiéndose de generación en generación.

