El próximo 9 de agosto, el Teatro del Bicentenario recibirá a Escalandrum, uno de los grupos más importantes del jazz argentino, que llega a San Juan para presentar «Piazzolla 74», un espectáculo que rinde homenaje a una etapa fundamental de la obra de Astor Piazzolla.
Al frente del sexteto está Daniel «Pipi» Piazzolla, reconocido baterista, compositor y nieto del genial bandoneonista. En diálogo con San Juan Tur, habló sobre el legado familiar, la construcción de su propio camino artístico, los 27 años de historia de Escalandrum y la emoción de volver a encontrarse con el público sanjuanino.
—Sos nieto de Astor Piazzolla, una figura inmensa de la música. ¿Cómo fue crecer con ese legado y de qué manera lograste construir tu propia identidad artística?
La verdad que es un placer, una alegría ser parte de esta familia y poder compartir ensayos de mi abuelo con mi papá, que tocaba en el Octeto Electrónico, allá por la década de los 70. La verdad que todo fue muy lindo, con mucha libertad para poder decidir si me dedicaba a la música o no, probar distintos instrumentos, tocar piano al principio, música clásica y, después, pasarme a la batería.
El tema de la construcción de mi identidad, bueno, básicamente, desde el primer día que agarré los palillos me lo tomé muy seriamente. Empecé a estudiar muchísimo. Estudié con el Oso Picardi unos cuatro años y, después, me fui a Los Ángeles un año a hacer un curso intensivo, donde estudié con bateristas increíbles y músicos increíbles. Ahí aprendí todo lo que es el oficio, la lectura de partituras y un montón de cuestiones. Después, de vuelta en Argentina, seguí estudiando y tomando clases con un montón de gente acá también.
La construcción de mi identidad artística yo creo que es algo que se da con los años. Son más de 36 años tocando como profesional y creo que esa identidad se debe a que siempre tuve por delante lo artístico, el poder tocar y el poder expresarme.
Por lo general, siempre fui de armar muchos proyectos o de subirme a proyectos donde las músicas se van desarrollando con identidad y con libertad. Así fui pasando por muchos grupos hasta arrancar con Escalandrum, lo cual no hizo que dejara de tocar con otros, pero sí fue un grupo en el cual había una dirección grupal que iba hacia un lado, que es lo que hoy es el jazz argentino. Después armé mi propio trío para hacer músicas mías en un formato más chico. Creo que la identidad también se da de tanto insistir y tratar de ser uno mismo, siendo fiel a las propias ideas.
—Escalandrum cumple 27 años de trayectoria. ¿Qué hace tan especial a esta gira y qué se va a encontrar el público de San Juan sobre el escenario?
Sí, Escalandrum cumple 27 años y 1.010 shows de trayectoria. Lo que hace muy especial esta gira es que estamos tocando un repertorio que presentamos en el Teatro Colón de Buenos Aires, un repertorio que se grabó en vivo y que en breve va a salir a la luz.
Es una música hermosa que a mí me representa porque era la música que mi papá tocaba con mi abuelo: dos discos emblemáticos, el de Gerry Mulligan con Astor Piazzolla y Libertango, ambos del año 1974. Entonces, se van a encontrar con eso: con un grupo que, de los 27 años que lleva de trayectoria, hace 20 que ensaya todos los martes y que está muy afiatado.
—La música de Escalandrum combina jazz, tango, folklore y otros géneros con mucha libertad. ¿Cómo describirías el sonido de la banda para alguien que los va a escuchar por primera vez?
El sonido de la banda es jazz argentino. Es un jazz con el cual te podés identificar porque suena de acá. Si bien hay improvisación, un montón de arreglos y cosas bastante contemporáneas, se siente que es de acá. La música propia, nuestras composiciones, son de acá; después, obviamente, cuando hacemos la música de Piazzolla, ni hablar.
Y lo bueno de Escalandrum es que tiene una identidad propia, no se parece a nada. No hay un grupo al cual nosotros imitemos ni nada por el estilo; se dio así. Así que, bueno, con eso se va a encontrar la gente: con un grupo muy original.
—Han recorrido más de 40 países y tocaron en escenarios emblemáticos como el Teatro Colón y los estudios Abbey Road. Después de tantas experiencias, ¿qué significa para ustedes seguir llevando su música a provincias como San Juan?
Bueno, sí, como vos bien decís, hemos recorrido un montón de países. Hemos tocado en el Teatro Colón, en el Royal Albert Hall, en Sudáfrica, en China, en Israel, en toda Europa y en América Latina. Pero eso no cambia nuestras ganas de tocar y, para nosotros, todos los lugares son lo mismo. Es más, a mí me gusta más tocar en Argentina, me siento muy bien y me encanta el público de acá.
Con el público sanjuanino ya hemos tenido varias interacciones y es un público espectacular. Así que, la verdad, estamos felices de poder trabajar acá, que no es fácil, y es lo que más disfrutamos.
—¿Qué invitación le harías al público sanjuanino para que los acompañe el próximo 9 de agosto en el Teatro del Bicentenario? ¿Por qué nadie debería perderse este concierto?
Los invito el próximo 9 de agosto, en el Teatro del Bicentenario, a que vengan a ver a Escalandrum. Yo creo que no se pueden perder este concierto porque la verdad es que hoy es muy difícil hacer giras y presentar proyectos. Este proyecto, que se llama Piazzolla 74, está en pleno furor, pero ya sabemos cómo es esto: después vendrán nuevos discos y otras músicas.
Me parece que este repertorio realmente es uno de los más especiales que hemos tocado en nuestra carrera. Espero que no se lo pierdan.
Con una propuesta que combina la esencia del jazz argentino con la obra inmortal de Astor Piazzolla, Escalandrum promete una noche de alto vuelo musical en San Juan.
Las entradas generales tienen un valor de $30.000 y pueden adquirirse a través de TuEntrada.com o en la boletería del teatro. Además, las primeras 20 compras accederán a un 20% de descuento como promoción de lanzamiento.
Será una oportunidad única para disfrutar de uno de los grupos más prestigiosos del país interpretando un repertorio que, en palabras del propio Pipi Piazzolla, es «uno de los más especiales» de toda su carrera.

