En una noche cargada de identidad, emoción y memoria colectiva, Jáchal revivió una de sus expresiones más profundas y representativas: El Fogón de los Arrieros, la ceremonia que cada año honra a los hombres y mujeres, que constituye uno de los símbolos más potentes de la Fiesta Nacional de la Tradición.
La escena comenzó con el encendido del fogón en el Anfiteatro Buenaventura Luna, gesto que simboliza el inicio del espectáculo y que convocó a miles de espectadores que colmaron el predio para presenciar este momento emblemático.
Con antorchas, ponchos al viento y la fuerza del recitado tradicional, los gauchos hicieron su ingreso recreando el antiguo paso cordillerano, evocando aquellas largas travesías donde el coraje, la camaradería y la fe en la tierra guiaban cada jornada de trabajo.
Este año, el fogón sumó un componente especial: un homenaje a la historia viva de los hombres de la montaña, interpretado por artistas locales, agrupaciones gauchas y bailarines que dieron vida a escenas cargadas de simbolismo, música y emoción. Cada pasaje del relato despertó aplausos y ovaciones del público, que acompañó de pie los momentos más sentidos.
La puesta en escena, que combinó recitados, representaciones teatrales, danza y música ancestral, reafirmó el valor del Fogón como pieza central de la identidad jachallera, un rito que trasciende generaciones y se mantiene vigente como testimonio cultural del departamento.
La Municipalidad de Jáchal destacó el trabajo de los grupos de danzas, asociaciones gauchas, músicos y colaboradores que hicieron posible esta representación, que nuevamente se consolidó como uno de los momentos más esperados de la edición 64°.
El fogón ardió, la historia se narró una vez más, y el espíritu arriero volvió a abrazar al pueblo.
Jáchal celebró su tradición con orgullo, memoria y emoción, reafirmando que lo que se enciende en este escenario no es solo un fuego: es la identidad viva de todo un pueblo.
EMOTIVO HOMENAJE AL CHANGO

El tributo, desarrollado en el escenario del Anfiteatro Buenaventura Luna, reunió a músicos amigos, familiares, autoridades municipales y al público jachallero, quienes acompañaron con respeto, aplausos y emoción un reconocimiento que puso en valor la huella artística y humana que el Chango dejó en la comunidad.
A través de interpretaciones musicales, relatos y evocaciones, se repasó la vida, el talento y el legado de un hombre que marcó generaciones y que aún hoy sigue presente en la memoria afectiva del pueblo. El homenaje incluyó piezas interpretadas por artistas locales que compartieron escenario y vivencias con él, destacando su compromiso con la cultura popular y su amor por la música.
La Municipalidad de Jáchal agradeció a los músicos, técnicos y familiares que hicieron posible este momento, subrayando que el Chango Huaqueño es parte viva del patrimonio cultural jachallero, y que su nombre seguirá resonando en cada edición de la Fiesta Nacional de la Tradición.
Este homenaje fue uno de los instantes más emotivos de la noche, reafirmando que la tradición no solo se celebra: también se honra a quienes la hicieron grande.

